ALARGANDO LA VIDA DE NUESTROS WADERS:

Actualmente la mayoría de los vadeadores que se venden en el mundo son transpirables. Esto no es ninguna novedad, ni debería resultarnos extraño, ya que es inapelable su mayor comodidad en cualquier situación de pesca. Ni siquiera aquellos que hacen referencia a las frías aguas de principios de temporada, tienen ya ningún argumento de peso ante la presencia de todo tipo de complementos para el frío en las tiendas del sector.

Hablando de ropa interior, es imprescindible su uso con nuestros waders transpirables si queremos disfrutar de sus ventajas plenamente. En la actualidad existen todo tipo de calcetines, pantalones y petos interiores. Desde los adecuados para días de muchísimo calor que alejan el sudor de nuestra piel, facilitan la transpiración y evitan los malos olores… hasta los gordos petos de polartec 500 que nos mantendrán calientes en las situaciones más extremas, pasando por toda la gama intermedia. O los modernos pantalones de primaloft o fibras sintéticas, con una gran capacidad de retención del calor, incluso mojados.

Cualquier persona que se haya interesado en la compra de una de estas prendas, se habrá percatado de su alto precio y creo necesario por lo tanto, conocer unas pautas sencillas para su cuidado y así alargar su vida útil. Ahí van:

Transporte y guardado en periodos cortos de tiempo:

Al finalizar la jornada, siempre llega ese incómodo pero maravilloso momento de liberación: quitarse los waders.

Es recomendable darles la vuelta y dejar que esa humedad acumulada durante el día, bien por algún pinchazo, bien por sudor o condensación, sea la primera en secarse. Esta zona interna no está diseñada para lidiar con la humedad y es tremendamente proclive a deteriorarse si pasa mucho tiempo mojada.

Intentaremos transportarlos siempre en bolsas o cajas con ventilación, que permitan que el wader vaya secándose y ventilándose durante el viaje, evitando que el tejido coja malos olores o cree moho u hongos.

Un pequeño truco que suelo emplear, es dejar los vadeadores en el suelo del asiento del copiloto, configurando el sistema de calefacción del coche para que el aire cálido incida sobre ellos. Cuando llego a casa o al hotel, ya están listos para darles la vuelta.

En ese aspecto, conviene recordar que pese a las prisas que tenemos por secarlos, la incidencia de fuentes de calor extremas, no suele ser nada recomendable para la salud y la vida de las membranas.

Así mismo, viene bien recordar que, aunque vayamos solo a guardarlos durante unos días o incluso una sola noche entre jornada y jornada, conviene hacerlo colgados, bien estirados y e una habitación sin incidencia directa del sol y bien ventilada.

Almacenamiento:

Cada vez que vayamos a guardar nuestros vadeadores durante una larga temporada es conveniente hacerlo de manera apropiada. Un buen almacenamiento es crítico para su buen estado y la conservación de la membrana, que es lo que nos mantendrá secos, y se trata de algo muy sencillo. Basta con asegurarnos de que se encuentran secos tanto por dentro como por fuera; y una vez hecho esto, colgarlos bien estirados en una habitación o armario oscuro, fresco y ventilado.

Es importante evitar su almacenamiento doblados, sobre todo si comprimimos la prenda durante largo tiempo. Las dobleces, especialmente si son recurrentes, pueden llegar a dañar la membrana impermeable y acortar los ciclos de vida de la misma.

Siguiendo estos sencillos consejos encontraremos nuestro vadeador en tan buen estado como lo dejamos, evitando la aparición de hongos, arrugas incomodas…

Por cierto, antes de guardarlos todo el invierno, es recomendable hacerlo cuando el vadeador esté limpio, así que vamos al siguiente punto:

Lavado:

Mantener limpios nuestros vadeadores es imprescindible para nuestro confort, así como para evitar la aparición de hongos, bacterias y olores que podrían dañar la membrana de nuestro wader. Hay que tener en cuenta que la suciedad que se acumula en los poros de nuestra membrana evita la correcta transpiración de ésta.

Para el correcto lavado de nuestros waders debemos seguir las siguientes instrucciones:

  • Lavar en agua fría.
  • Usar un detergente neutro o uno específico para prendas de este tipo.
  • Configurar en la lavadora un ciclo de lavado delicado.
  • No usar suavizante.
  • Secar correctamente por ambos lados.

El lavado de nuestros waders es una tarea sencilla que deberemos realizar periódicamente para mantener en buen estado nuestros vadeadores, así como cada vez que vayamos a someterle a alguna reparación o a guardarlo durante una larga temporada.

Reparaciones:

Como ya hemos señalado en lo referente al lavado, antes de realizar cualquier tipo de reparación es imprescindible que nuestro wader se encuentre limpio y seco.

Poros:

Los poros son el tipo de pinchazo más frecuente en nuestros vadeadores. Llamamos poro a una pequeña rotura en nuestra membrana impermeable-transpirable; son pinchazos inapreciables a simple vista, provocados normalmente por zarzas o por nuestras propias moscas al atravesar nuestro vadeador.

Si notas humedad cuando estas vadeando pero no logras distinguir ningún pinchazo, es muy probable que la membrana de tu vadeador tenga algún poro. Para proceder a su reparación, el primer paso es proceder a la localización de los poros. Para ello daremos vuelta al wader y a continuación, rociaremos el wader con alcohol en caso de que la membrana sea reactiva a esta sustancia. El alcohol penetrará en las microrroturas volviendo el área donde se encuentra el poro de un color gris-gris oscuro. Con esta sencilla operación podremos localizar los poros que, a continuación, procederemos a reparar.

En caso de que el wader no cuente con una membrana que reaccione al alcohol, tendremos que localizar el pinchazo mediante el llenado del vadeador. Para ello, lo más cómodo es hacerlo por partes, para no generar excesiva presión sobre los tejidos y costuras. El agua pronto nos marcará en la cara externa del wader las zonas conflictivas, que marcaremos con un rotulador o boli. Cuando las tengamos todas localizadas, vaciaremos el vadeador y dejaremos que se seque. Una vez completamente seco, procederemos a la reparación.

Para ello, emplearemos aún sin haberse evaporado del todo el alcohol (en caso de haberse empleado este método), Aquasure o Aquaseal. Aplicaremos una gota del producto en la zona gris oscura donde se encuentra el poro y a continuación, usando nuestro propio dedo, o bien, la brocha que el producto suministra para tal fin, esparciremos bien el producto, creando una fina película que penetre bien en la membrana. Recordar que trabajaremos siempre en la cara interna del wader, ya que el Aquasure no penetra bien si lo aplicamos en la cara externa del mismo.

Una vez reparados los poros, es conveniente dejar que el Aquasure cure bien, creando una película fuerte, durante al menos 12 horas.

Rajas y desgarros:

Nos encontramos ante una rotura visible a simple vista. Se trata de desgarros hechos por zarzas, espinos o alambradas, por los que entra mucha agua. He de señalar que no todos son reparables en casa y que a partir de determinado tamaño deberemos enviar el wader a la casa para que ellos realicen la reparación.

Para proceder a su reparación emplearemos uno de los parches que suelen ser suministrados junto con el vadeador y Aquasure.

En primer lugar, aplicaremos sobre el desgarro una buena capa de producto creando una lamina sobre él. A continuación dejaremos secar durante unos minutos hasta que el Aquasure adquiera cierta consistencia. Es en este momento cuando deberemos colocar encima de la lámina el parche, que normalmente viene con una superficie autoadhesiva.

Una vez realizada la reparación, es conveniente colocar algo de peso encima y dejar curar durante unas horas.

Pinchazos en el calcetín

No son tan comunes, pero tampoco son raros y cuentan con el inconveniente de ser más difícilmente localizables. Normalmente son consecuencia de rozaduras con la bota o con objetos extraños como piedrecillas que se han colado en la misma o de un fallo en la costura.

Para localizar el pinchazo realizaremos una prueba de agua, llenando el wader con ésta NO más allá de las rodillas, ya que la presión del agua podría hacer que las costuras se cedieran, permitiendo filtraciones de agua. Localizado el pinchazo lo marcaremos con algo que podamos visualizar más tarde y secaremos el wader tanto por fuera como por dentro.

A continuación aplicaremos una capa gruesa de producto en el pinchazo, esta vez por la parte externa del wader y dejaremos que el Aquasure cure por si solo.

Aplicando Revivex:

Cuando hablamos de Revivex nos referimos a un producto realizado exclusivamente para reimpermeabilizar nuestro vadeador. Con el tiempo y el uso, nuestra membrana va perdiendo sus propiedades hidrófobas, es algo totalmente normal. Para evitar que esto ocurra y que nuestro wader siga repeliendo el agua como el primer día, es conveniente tratarlo de vez en cuando con un producto restituidor de este tipo.

Para aplicar estos productos lo haremos de la siguiente forma: sobre el wader húmedo y limpio espolvorearemos el producto con ayuda del spray del bote. Una vez aplicado sobre todo el vadeador, hemos de secarlo para que el producto penetre correctamente en la fibra. Para ello usaremos un secador de pelo, a poder ser no con el aire excesivamente caliente y evitando fijar el chorro de aire sobre una misma zona durante largo tiempo para no quemar la membrana. De esta sencilla manera nuestro wader repelerá el agua como el primer día.

Espero que este sencillo artículo os ayude a mantener en buen estado vuestros waders transpirables y que os sea útil para alargar su vida. Recordar que la mejor manera de mantenernos secos y cómodos en el río es cuidando de ellos para que nos acompañen durante muchas temporadas.

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